LOS COSTOS DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO: NECESIDAD DE CONTAR CON INFORMACIÓN HOMOGÉNEA*

 

Gisela  Bertolino**

Teresa  Díaz**

Diana  Suardi**

 

Facultad  de  Ciencias  Económicas  y  Estadística
Universidad Nacional de Rosario

 


 

Resumen. En la actualidad, los estados contables no brindan información suficiente sobre los recursos inmateriales, lo que dificulta la consideración de las actividades de  innovación como  variables estratégicas. Los  recursos intangibles no son fácilmente detectables en los estados contables: algunos se contabilizan como activos, otros como gastos y otros no se contabilizan en absoluto. En particular, gran parte de los costos en I+D se contabilizan como gastos del ejercicio cuando efectivamente representan inversiones. A la fecha se han logrado avances importantes en el desarrollo de herramientas que ayuden a las empresas a gestionar sus activos intangibles. Sin embargo, no existen instrumentos armonizados que permitan  la difusión de información sobre estos recursos de una manera homogénea que facilite el análisis posterior de dicha información por terceros. Un primer paso significativo para la mejora del sistema contable sería la revelación de información cuantitativa desagregada sobre los costos de I+D,  tanto si son imputados directamente a resultados como si son activados.

 

Palabras clave: Intangibles; Innovación; Información complementaria

 



Abstract. Currently financial statements do not provide enough information about intangible resources, which makes difficult the consideration of innovation activities as strategic variables. Intangible resources are not easily detected in financial statements: some are recognized as assets, other as expenses and some are not recognized at all. Specifically, most of R&D costs are charged to expense when incurred when they really represent investments. Important achievements have been made in the development of tools which help enterprises to manage their intangible assets. However, harmonized instruments that allow the homogeneus reporting on these resources, in order to facilitate the analysis of such information by external users do not exist. A significant first step to improve the accounting system would be the disclosure of quantitative broken down information about R&D costs, either when charged to expense when incurred, or when recognized as assets.

 

Key words: Intangibles; Innovation; Supplementary information.

 


 

1.  Introducción

 

En  el  presente  trabajo  se  pone  de  manifiesto,  en  primer  término,  la importancia creciente de los intangibles como recursos generadores de valor para las empresas y  las limitaciones  e  inconsistencias que presenta  la  contabilidad  tradicional  en cuanto a la posibilidad de incorporar estos recursos en los


En  segundo  término,  se  analizan  y  comparan  distintas  alternativas  para  el tratamiento contable de los costos de Investigación y Desarrollo (I+D), partiendo de la base de que el principal problema que se plantea consiste en establecer si los mismos deben ser reconocidos como un activo o como un gasto del período. A continuación se describen los criterios adoptados por distintos organismos emisores de  normas:  el International Accounting  Standards  Board (IASB), el Financial Accounting  Standards  Board  (FASB)  y la Federación  Argentina  de  Consejos Profesionales  de  Ciencias  Económicas (F.A.C.P.C.E.)

 

Posteriormente, se hace referencia a nuevas herramientas e instrumentos que se han desarrollado para la identificación, medición y gestión de los activos intangibles de las empresas y las limitaciones que éstos presentan. Finalmente, se propone, como un primer paso significativo para la mejora del sistema contable, la revelación de información cuantitativa desagregada sobre los costos de I+D.

 

 

2. Necesidad de informar sobre las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D)

 

En  los  últimos  tiempos,  los  activos  intangibles  han  adquirido  gran  importancia como elementos generadores  de  valor  para  las  empresas  llegando,  en  algunos casos, a jugar un papel de mayor relevancia que los activos físicos. Estos elementos intangibles  han producido  un  cambio  radical  en las empresas  modernas, posibilitándoles mejorar su oferta de bienes y servicios, llegar a mercados antes inalcanzables, y generar  nuevos  tipos  de relaciones  -con  socios,  clientes  y proveedores- que permiten crear ventajas competitivas.

 

Brooking  (1997)  utiliza  el  término  capital  intelectual  para  hacer  referencia  a  la combinación de activos inmateriales que permite funcionar a la empresa. Al respecto expresa:

 

El capital intelectual no es nada nuevo, sino que ha estado presente desde el momento en que el primer vendedor estableció una buena relación con un cliente. Más tarde, se le llamó fondo de comercio. Lo que ha sucedido en el transcurso de las dos últimas décadas es una explosión en determinadas áreas técnicas clave, incluyendo los medios de comunicación, la tecnología de la  información  y  las comunicaciones,  que nos  ha  proporcionado  nuevas herramientas con las que hemos edificado una economía global. Muchas de estas herramientas aportan beneficios inmateriales que ahora se dan por descontado, pero que antes no existían, hasta el punto de que la organización no puede funcionar sin ellas. La propiedad de tales herramientas proporciona ventajas competitivas y, por consiguiente, constituyen un activo (p. 25).


La citada autora realiza la siguiente clasificación de los elementos que componen el  capital intelectual:

 

Activos  de  mercado:  Son  aquellos  que  le  confieren  a  la  empresa  una  ventaja competitiva de mercado, como marcas, denominación social de la empresa, fidelidad de  la clientela,  respetabilidad  del negocio, licencias  y  franquicias,  canales  de distribución, entre otros.

 

Activos  de  propiedad  intelectual :  Se  refieren  a  aquellos  elementos representativos del “saber hacer” de la empresa, tales como secretos de fabricación, patentes, derechos de diseño, marcas de fábrica y servicios.

 

Activos de infraestructura: Son aquellos relacionados con la forma de trabajo de la empresa: filosofía de gestión, cultura corporativa, tecnología de la información, sistemas  de interconexión,  relaciones  financieras, entre  otros.

 

Activos centrados en el individuo: Son los relativos a las aptitudes y cualidades del factor humano al servicio de la empresa, incluyen elementos tales como nivel de  estudios alcanzados,  calificaciones  profesionales, conocimientos  técnicos asociados con el trabajo y evaluación ocupacional.

 

En  la  actualidad,  el  modelo  contable  tradicional  no  permite  reflejar  el  valor  de determinadas  inversiones, lo  que  dificulta  la  consideración  de  las  actividades  de innovación  como  variables  estratégicas.  Los estados  contables  no  brindan información suficiente sobre los recursos inmateriales, la cual es demandada por los usuarios externos para la toma de decisiones. En efecto, el modelo vigente no refleja bien la capacidad innovadora de las empresas ya que sus recursos intangibles no  son  fácilmente  detectables en  sus  estados contables. Así,  algunos  de  estos intangibles  se  contabilizan  como activos (por  ejemplo,  una  patente adquirida  a terceros),  otros  como  gastos  (en  general  reciben este  tratamiento  los  costos  de investigación)  y  otros  no  se  contabilizan  en  absoluto (por ejemplo,  la  capacidad organizativa de la empresa o el valor de su capital humano). La falta de información completa  y  homogénea  sobre  estos recursos  impide  que  las potencialidades  de las  empresas  se  conozcan, afectando  así  la  toma  de decisiones  de los  distintos agentes  económicos.  Ni  los  administradores, ni los inversores, ni los clientes y proveedores, ni el sector público disponen de información adecuada y suficiente para la toma de decisiones económicas y financieras.

 

En  particular,  gran  parte  de  los  costos  en  I+D  se  contabilizan  como  gastos  del ejercicio cuando efectivamente representan inversiones. Las empresas que destinan gran cantidad  de  recursos  a  estas actividades  registran  disminuciones  en  sus beneficios contables,  e  incluso  pérdidas  crecientes, cuando en  realidad  están acumulando activos que aseguran sus beneficios futuros.

 

Las inversiones en I+D repercuten en los servicios o productos de las empresas, sus procedimientos  y conocimientos  técnicos.  Las  actividades  de  I+D  pueden   estar orientadas a la creación de nuevos productos, servicios, sistemas o procesos, o su reconocimiento en el mercado, o el desarrollo de características funcionales nuevas o mejoradas de productos y servicios existentes. En general los resultados de  estas actividades  se  relacionan  con  la  obtención  de  activos  intangibles identificables, por ejemplo, el desarrollo de un nuevo medicamento, con especiales propiedades curativas, o el desarrollo de un software para sistematizar determinados procesos contables del ente. Estos resultados pueden ser protegidos legalmente, proporcionando  a  las  empresas  la exclusividad  de  su  uso  durante  un  período determinado y la posibilidad de su venta o concesión.

 

Los intangibles identificables generados internamente por las empresas no figuran en  los estados contables, o bien,  se  presentan  por  un  valor  que  refleja  sólo  los costos incurridos  en  la  etapa  de  desarrollo. Sin embargo,  cuando  una  empresa adquiere  este tipo  de  intangibles,  se  lo  mide  a  su  costo  de adquisición. Esto puede dar lugar a serias confusiones; mientras que se considera que los intangibles creados en el seno de la empresa poseen escaso valor, los que cambien de manos pueden  llegar  a  valer millones. Por lo tanto,  una  empresa  que  decida  vender  o conceder  licencias  sobre  sus  intangibles autogenerados puede  dar  la  impresión de crear beneficios virtualmente de la nada, ya que la inversión total realizada no figura en su balance. Si bien para las personas ajenas a la empresa puede tratarse de algo mágico, esto no es sino el resultado de la falta de información sobre las actividades de I+D en los informes financieros. Generalmente los costos de estas actividades no se incluyen en el activo debido a que existe un elevado grado de incertidumbre sobre el éxito de los esfuerzos en I+D. No obstante, es absolutamente cierto que sin esos esfuerzos una empresa no podrá desarrollar una nueva droga, programa  de software  o producto  químico.  En  el  mercado bursátil,  los  sectores que  dependen fuertemente  de  la  I+D,  como la  alta  tecnología  o  las  empresas farmacéuticas, son considerados más arriesgados y sus acciones son más volátiles que las de las industrias basadas en activos tangibles. Esto se debe no sólo a los riesgos inherentes a la innovación, sino también a la percepción inadecuada existente en el mercado de capitales respecto de las actividades de I+D. Como los inversores reciben poca o inadecuada información sobre estas actividades, les resulta difícil evaluar adecuadamente  los  riesgos  y  beneficios  de  la inversión.  Este vacío  de información  distorsiona enormemente  las  medidas  de  evaluación de  rendimiento utilizadas, tales  como  la  relación  precio  / beneficio,  o  valor  de  mercado / valor contable,  debido  a  que  estos ratios  se  calculan  sobre  la  base  de los  datos proporcionados por el balance.

 

Existen numerosos trabajos de investigación que aportan evidencia empírica sobre la relevancia de los intangibles para la valoración de la empresa y que señalan la necesidad de tomarlos en consideración en las decisiones de inversión y crédito así como en las decisiones de gestión. En este sentido Chan, Martin y Kensinger (1990)  documentan  la positiva  reacción  del  inversor  ante  la  asunción  por  las empresas de compromisos en materia de I+D. Lev y Sougiannis (1996) concluyen que  los  precios  de  las  acciones reflejan los  activos  intangibles,  al  menos parcialmente,  al  encontrar  una  relación  positiva  entre los  precios  y estimaciones de activos de I+D basadas en los gastos de I+D de cada una de las empresas de su muestra. A su vez, Amir y Lev (1996) encuentran evidencia de que el patrimonio contable  y  el  resultado  de  las empresas con  niveles  significativos  de  activos intangibles tienden a estar infravalorados con relación a sus valores de mercado.

 

s recientemente, un estudio elaborado por la Universidad de Ferrara, por encargo de  la Comisión Europea, pone  de  manifiesto  que,  paradójicamente,  un  sistema económico basado cada vez más en intangibles puede ser más eficiente a largo plazo, dado que la explotación de dichos activos intangibles permite crear valor de manera  sostenida;  sin embargo,  los  problemas  asociados  con  la  medición  y valoración  de intangibles implican que  el  sistema  es  más  inestable,  volátil  y vulnerable a corto plazo (European Commission, 2003).

 

 

3.  Distintas  alternativas  de  tratamiento  contable  de  los  costos  de  I+D

 

Una de las características principales que presentan las actividades de I+D es su elevado riesgo  en  cuanto a  la  posibilidad  de  que  los  costos  incurridos  en  estas actividades permitan la obtención de beneficios futuros. Es evidente que el grado de incertidumbre es mayor en la fase de investigación que en la de desarrollo dado que esta última se encuentra más cercana a la explotación del intangible que se procura obtener.

 

El principal problema que plantea el tratamiento contable de los costos incurridos en actividades de I+D consiste en establecer si los mismos deben ser reconocidos como  un activo  o  como  un  gasto  del período.  En  principio,  no deberían  existir restricciones  para la  activación  de  los  costos  incurridos  en actividades  de  I+D destinadas  a  la  obtención de  activos  intangibles identificables  siempre  que  sea posible  asociar  los  costos incurridos  en  dichas  actividades  con  beneficios económicos  futuros.

 

En las bases para las conclusiones del FAS 2 (1974) se contemplan cuatro métodos alternativos para el tratamiento contable de los costos incurridos en I+D:

 

1)   imputación  como  gastos  del  ejercicio;

 

2)   activación de la totalidad de los costos;

 

3)   activación  restringida  al  cumplimiento  de  ciertas  condiciones;

 

4)   acumulación de todos los costos en una categoría especial hasta que la existencia de futuros beneficios pueda ser determinada.

 

Con posterioridad Lev y Zarowin (1999) describen una quinta alternativa: la activación retroactiva.

 

3.1.  Imputación  como  gastos  del  ejercicio.  En  este  caso  se  consideran  todos los importes erogados en actividades de I+D como gastos del ejercicio en que se realizan.  Este enfoque  es  el  más  conservador.  Como  durante  las  etapas  de investigación y desarrollo no es posible determinar el éxito futuro, la práctica contable más conservadora es simplemente llevar inmediatamente a gastos todos los costos de I+D incurridos durante el ejercicio. La principal justificación reside en la necesidad de  extremar  la  aplicación  del principio  de  prudencia,  debido  al  desconocimiento que se tiene del éxito del proyecto, y por ende su probabilidad de generar ingresos futuros  y,  aún  cuando  éstos  pudieran  ser previstos,  existe  dificultad  para cuantificarlos con un grado razonable de certeza.

 

La  ventaja  de  aplicar  esta  alternativa  radica  en  una  mayor  prudencia  en  el reconocimiento de los resultados, evita la sobrevaluación de los activos y por ende contribuye a preservar el patrimonio neto. Como desventaja puede señalarse que si el proyecto otorga beneficios futuros no se cumple con el principio de correlación entre  ingresos  y  gastos,  ya que  se  consideran como  gastos  conceptos  que  en realidad constituyen activos. Además se atenta contra el principio de uniformidad de la información, ya que se otorga igual tratamiento a situaciones que son diferentes por la distinta probabilidad de obtención de beneficios.

 

3.2. Activación de la totalidad de los costos. En este caso se consideran todos los importes destinados a algún proyecto de investigación o desarrollo como Activos intangibles. Su justificación reside en la necesidad de invertir en varios proyectos, incluidos  los  que fracasan,  para  conseguir  el  éxito  de  alguno  de  ellos.  Esta alternativa efectúa una muy especial interpretación del principio de correlación de ingresos y gastos, ya que correlaciona los ingresos futuros de los proyectos con éxito con los gastos de todos los proyectos llevados a cabo por la empresa. No se trata de una postura muy aceptada por la doctrina contable y su receptividad en la normativa  existente  es  prácticamente  nula.

 

Presenta  como  ventaja  que  evita  el  problema  de  dilucidar  qué  importes  han  de activarse y cuales no al tener idéntico tratamiento todos los proyectos.

 

Entre sus principales desventajas se suele mencionar que impide la aplicación de un método significativo de amortización porque el período de beneficios no puede ser determinado y puede producir una sobrevaluación de los activos intangibles y, eventualmente, llevar a la descapitalización de la empresa pues se pueden distribuir resultados  ficticios.

 

No obstante, las desventajas apuntadas podrían superarse con un análisis periódico de recuperabilidad del activo.

 

3.3.  Activación  restringida  al  cumplimiento  de  ciertas  condiciones.  En  este caso se permite la activación de los costos de I+D pero imponiendo determinadas condiciones, tratando de asegurar que sólo se activen aquellos importes que tienen una  alta  probabilidad de  generar  ingresos  futuros.  Normalmente  sólo  se  pueden activar los costos de desarrollo debido a la insuficiente certeza sobre la generación de ingresos futuros de los costos de investigación. La aplicación de este enfoque requiere la definición precisa de los requisitos que deben cumplirse para que proceda la activación de modo de evitar que las empresas puedan manipular sus resultados activando  los  costos  de  I+D  cuando  lo  consideren oportuno,  en  función  de  las cifras que interese mostrar en sus estados contables.

 

Este enfoque mejora el equilibrio en la aplicación de los principios de prudencia y el de correlación de ingresos y gastos, ya que cuando existe mucha incertidumbre prevalece el primero y en caso de existir una razonable seguridad se aplicará el segundo.  De  este  modo se  procura  que  cada  ejercicio  soporte  los  gastos  que realmente le corresponden. Sin embargo, debe tenerse presente que la activación selectiva  implica  que  sólo 

se  activan  los  costos  incurridos  con  posterioridad  al cumplimiento  de  las  condiciones especificadas, es  decir,  no  todos  los  costos incurridos  en  un determinado  proyecto  de I+D  son  activados  y  –  cuando correspondiera -posteriormente  amortizados. Además,  se plantea  la  dificultad práctica  de  precisar  el momento  en  el  cual  cada  proyecto  de  I+D reúne  las condiciones requeridas para su activación. Como se verá, esta es la alternativa de mayor  aceptación  en  las  normas  contables.

 

3.4.  Acumulación  de  los  costos  en  una  categoría  especial.  Esta  alternativa plantea que  todos  los costos  de  I+D  se  acumulen  en  una  categoría  especial, distinta de los activos y los gastos. Esta categoría especial podría presentarse en el balance  a continuación de los activos, o bien como un elemento negativo en el patrimonio neto. Estos costos acumulados deberán posteriormente transferirse a cuentas  de  activo,  imputarse  a  los resultados  del  período,  cuando  pueda establecerse razonablemente la existencia o no de beneficios futuros.

 

Como ventaja, se puede señalar que permite posponer la decisión de activar vs. imputar a los resultados. Sin embargo, este enfoque tiene la gran desventaja de que el uso de una categoría especial alteraría la naturaleza de los estados contables básicos, pues distorsionaría la situación patrimonial y complicaría el cómputo de ratios y otros datos financieros.

 

3.5.  Activación  retroactiva.  Este  enfoque  propone  que  los  costos  de  I+D  se carguen a los resultados del período hasta que se demuestre la factibilidad técnica y viabilidad comercial del proyecto. A partir de ese momento esos costos deberían ser activados en forma similar a los costos incurridos en cualquier otro activo.

 

Esta alternativa presenta como ventaja que los activos intangibles surgidos de un proyecto de I+D se medirían considerando la totalidad de los costos incurridos y no  sólo  una  porción  de los  mismos, como ocurre  con  el  enfoque  de  “activación restringida  al  cumplimiento  de ciertas  condiciones”.

 

De aplicarse este enfoque, podría llegar a darse el caso de que una erogación en I+D se cargue a los resultados del período, sea retroactivamente activada como intangible y luego nuevamente imputada a los resultados del período a través de la amortización.  A fin  de  no afectar  la  comparabilidad,  los  estados contables  de períodos  anteriores  deberían  ser modificados  para  informar  como  se  hubieran presentado  si  los  costos  de  I+D, correspondientes  a  actividades  que  finalmente resultaron exitosas, se hubieran activado oportunamente.

 

 

4. Los costos de I+D en la normativa contable

 

En general, los activos intangibles son creados casi de la misma manera que los activos tangibles; los administradores deciden llevar a cabo un proyecto, aprueban un  plan,  e incurren  en  costos  con  la expectativa  de  obtener  un  resultado  que posibilite  la obtención de  beneficios  futuros  para  la empresa. Es  por  ello  que, desde el punto de vista contable, los costos incurridos en actividades de I+D no presentan dificultades en cuanto a su identificación. Su medición presenta pocos aspectos controvertidos1 y,  en  general, se considera  que  estará  integrada  por  la sumatoria de los costos incurridos en el proyecto. En rigor, como ya se dijera, el dilema  contable  se  centra  en  dilucidar  si  estos costos pueden  ser  reconocidos como un activo y reflejados en el balance, o si, por el contrario, deben cargarse a los resultados del período en que se incurren.

 

Sobre esta última cuestión, la Norma Internacional de Contabilidad Nro. 38 (NIC 38) establece que para evaluar si un activo intangible generado internamente cumple los criterios para su reconocimiento, la entidad deberá clasificar la generación del activo en: a) la fase de investigación y, b) la fase de desarrollo.

 

La  norma  prohíbe  el  reconocimiento  de  activos  intangibles  surgidos  de  la investigación (o  de  la fase de  investigación  en  proyectos  internos),  los  costos erogados en esta etapa se reconocerán como gastos del período en que se incurran.

 

En cambio, admite la activación de los costos incurridos en la fase de desarrollo si, y sólo si, la entidad puede demostrar todos los extremos siguientes:

 

a) Técnicamente es posible completar la producción del activo intangible de forma que pueda estar disponible para su utilización o su venta.

 

b) Su  intención  de  completar  el  activo  intangible  en  cuestión,  para  usarlo     o venderlo.

 

c) Su capacidad para utilizar o vender el activo intangible.

 

d) La forma en que el activo intangible vaya a generar probables beneficios económicos en el futuro. Entre otras cosas, la entidad debe demostrar la existencia de un mercado para la producción que genere el activo intangible o  para  el  activo  en  sí,  o  bien,  en  el  caso  de que  vaya  a  ser  utilizado internamente, la utilidad del mismo para la entidad.

 

e) La  disponibilidad  de  los  adecuados  recursos  técnicos,  financieros  o  de otro  tipo,  para  completar  el  desarrollo  y  para  utilizar  o  vender  el  activo intangible.

 

f) Su  capacidad  para  valorar,  de  manera  fiable,  el  desembolso  atribuible  al activo intangible durante su desarrollo.

 

Cabe aclarar, que la NIC 38 prohíbe expresamente la activación retroactiva de los costos  de I+D  al establecer  que  los  desembolsos  sobre  un  activo  intangible, reconocidos inicialmente  como  gastos  del período,  no  se  reconocerán  posteriormente como parte del costo de un activo intangible.

 

Como se puede observar, el International Accounting Standards Board(IASB) adopta el criterio de activación sujeta al cumplimiento de determinados requisitos. Es de suponer  que la  prohibición  de  activar  los costos  de  investigación  parte  de  la presunción de que en esta fase del proyecto no es posible contar con elementos de juicio suficientes respecto de la posibilidad de que estos costos puedan generar beneficios en el futuro.

 

s conservador es el criterio adoptado por las normas contables estadounidenses. El Financial Accounting Standards Board (FASB), a través del Statement of Financial Accounting Standards Nro. 2 (SOFÁS 2), prohíbe la activación de estos costos, los que son considerados gastos del ejercicio en que se producen, sin interesar que se trate de costos incurridos en la fase de investigación o en la de desarrollo.

 

En Argentina, la Resolución Técnica Nro. 17 (RT 17), en la misma línea de la NIC 38,  no admite  la activación  de  los  costos  de  investigaciones  efectuadas  con  el propósito  de obtener  nuevos conocimientos  científicos  y  técnicos  o  inteligencia, pero admite la activación de los costos de desarrollo siempre que pueda demostrarse su  capacidad  para generar  beneficios  económicos  futuros  y  su  costo pueda determinarse sobre bases confiables. Adicionalmente, exige que la demostración de la capacidad de generar beneficios económicos futuros incluya la probanza de la intención, factibilidad y capacidad de completar el desarrollo del intangible.

 

Merece destacarse que tanto la IASB como la FASB  requieren  información complementaria relacionada con los costos de I+D cargados a los resultados del período,  en  tanto  que  las normas  contables profesionales argentinas  no  hacen ninguna  mención  al  respecto.  Según la  NIC  38  se  deberá informar  el  importe acumulado  de  todos  los  desembolsos  que sean  directamente  atribuibles  a  las actividades de I+D y que se hayan reconocido como gastos durante el período. De igual  manera,  el SFAS  2  requiere  que  los estados contables  informen  sobre  la totalidad  de  los  costos  relacionados con  actividades  de  I+D cargados  a  los resultados  de  cada  período,  incluyendo  los  costos  de materiales, equipos  e instalaciones, gastos de personal, gastos por servicios contratados a terceros que fueron  incurridos  en  conexión  con  tales actividades,  y  la  porción  de  los  costos indirectos distribuidos de manera razonable.

 

Las  normas  contables  comentadas  imponen  limitaciones  significativas  en  cuanto a la posibilidad de activar los costos de I+D por lo que la información sobre estas inversiones se presenta en los estados contables en forma incompleta y dispersa, impidiendo que las potencialidades de las empresas se conozcan. Por ejemplo, si se aplicaran las normas vigentes en Argentina, resultaría que en el rubro “Activos Intangibles” del Estado de Situación Patrimonial se incluirían únicamente aquellos costos de desarrollo que cumplan con ciertas pautas de reconocimiento, en tanto que el Estado de Resultados contendría la totalidad de los costos de investigación incurridos  durante  el  ejercicio,  como  así  también,  la  porción de  los  costos  de desarrollo del período no susceptibles de activación.

 

Asimismo, las limitaciones apuntadas traen aparejadas inconsistencias que llevan a  que situaciones  que económicamente  son  muy  similares  tengan  tratamientos contables diferentes.  Las  reglas  aplicables para el  reconocimiento  de  activos intangibles  difieren según  cuál  sea  la  forma  de  incorporación  al patrimonio. Los activos intangibles adquiridos a terceros son reconocidos en los estados contables, pero generalmente  no ocurre  lo  mismo  con  aquéllos  que  son  generados internamente. Estos últimos no figuran en los balances de las empresas, o bien, se  presentan  por  un  valor  que  refleja  sólo  los costos incurridos  en  la  etapa  de desarrollo.

 

Es de destacar que en agosto de 2001 la FASB presentó un proyecto denominado Disclosures  about Intangible Assets  con  el  objetivo  de  establecer  normas  para mejorar la información complementaria sobre  activos intangibles  no  reconocidos en los estados contables (FASB, 2001), aunque en septiembre de 2002 se decidió su suspensión debido a la existencia de otros proyectos más prioritarios.

 

Posteriormente,  la  IASB  contempló  la  posibilidad  de  llevar  a  cabo  un  proyecto sobre Activos Intangibles en  forma  conjunta  con  la  FASB.  En  ese  sentido  se desarrolló una propuesta que fue considerada por la IASB en diciembre de 2007, decidiéndose  en  esa oportunidad  no  incorporarla  a  la agenda  activa,  aunque se expresó el deseo de que se continuara con los trabajos de investigación iniciados (IASB,  2007).

 

 

5.  Esfuerzos  tendientes  a  superar  las  deficiencias  del  modelo  tradicional

 

En  los  últimos  tiempos  se  han  desarrollado  nuevos  instrumentos  tendientes  a  la identificación, medición y gestión de los activos intangibles de las empresas, entre los que se encuentran las inversiones en I+D.

 

Algunos  de  ellos  pretenden  determinar  una  medición  del  valor  global  de  estos bienes. En 1998 la International Federation of Accountants (IFAC)publicó un estudio que  recoge  los modelos  de  medición del capital  intelectual  desarrollados  hasta ese momento, entre lo que se destacan: market-to-book values (razón entre valor de mercado y valor contable), la “q” de Tobins y el cálculo del valor del intangible (se debe a un estudio llamado NCI Research, afiliado a la Kellogg Schooll of Business de  la  Universidad Northwestern). Más recientemente, Lev  (2005)  propone  una metodología para la valuación global de los intangibles de una empresa consistente en el cálculo del valor presente de los beneficios derivados de los activos intangibles. Estos  beneficios  se  obtienen  en  forma  residual, restando  a  los  beneficios normalizados de la empresa, las contribuciones de los activos físicos y financieros.

 

Sin embargo, se  puede decir que la mayoría de los modelos actuales se basan en la medición a través de indicadores cualitativos, cuantitativos y financieros, tales como:  el modelo  de  Cuadro  de  Mando Integral de Kaplan  y  Norton  (1997),   el modelo Intelect del Instituto Universitario Euroforum Escorial (1998), o el modelo del  Navegador  de  Skandia  propuesto  por  Edvisson  y  Malone  (1999).  Muchas empresas han adoptados estos modelos, en especial el Cuadro de Mando Integral.

 

Durante  el  período  1998-2001  se  desarrolló  el  proyecto  MERITUM  (Measuring Intangibles to Understand and Improve Innovation Management), financiado por la Unión Europea, cuyo propósito consistía en posibilitar la mejora de la política de innovación  en  la Unión  Europea  suministrando  bases para  la  medición  de  los intangibles,  por  lo  que  el objetivo  principal  de  la  tarea  a  realizar  consistió en  la elaboración de Directrices para la medición e información sobre intangibles.

 

En  el  marco  de  este  proyecto  Cañibano,  Sánchez,  García-Ayuso  y Chaminade (2002) proporcionan un marco de referencia con validez general para la identificación, medición y control de los intangibles en el seno de la empresa y ofrecen una serie de  criterios  útiles para  la  difusión  de  información  sobre aquellos intangibles  que constituyen elementos determinantes de su capacidad de creación de valor. Elaboran un conjunto  de  directrices sin la  intención  de  constituirse  en  propuesta  de modificación  de las  normas contables  y consideran  que  por  el  momento  este esfuerzo debe permanecer en período de prueba y aplicarse en forma voluntaria.

 

Otro antecedente relevante son las directrices para la publicación de informes de capital intelectual elaboradas por  la  Copenhagen  Business  School  y  financiadas por el gobierno de Dinamarca (Danish Ministry of Science, Technology and Innovation, 2003a), las cuales presentan muchos puntos en común con las directrices Meritum. Es de destacar que el gobierno de Dinamarca ha publicado, como complemento de  estas  directrices, un documento  que  brinda  herramientas  para  facilitar  a  los analistas financieros la interpretación de los informes de capital intelectual (Danish Ministry of Science, Technology and Innovation, 2003b)

 

En el año 2006, la Comisión Europea presentó el documento denominado RICARDIS (Reporting Intellectual Capital to Augment Research, Development and Innovation in  SMEs), elaborado   como  resultado  de  las actividades  llevadas  a  cabo  por  un grupo  de expertos creado  en  diciembre  de  2004,  en  el  cual  se efectúan recomendaciones políticas que pretenden estimular la gestión y difusión del capital intelectual, fundamentalmente en las empresas, pero también en las universidades y centros públicos de investigación, con el objeto de mejorar las relaciones entre empresas  pequeñas  intensivas  en  investigación  y potenciales inversores, aumentando  así  la  financiación  disponible  para  el  desarrollo  de I+D  y  de innovaciones.

 

En el ámbito internacional, aumenta el número de empresas que proveen información sobre su capital intelectual a fin de mostrar los esfuerzos que se están realizando para aumentar el valor de la organización a través de la gestión de sus recursos intangibles.  En  este  sentido pueden  mencionarse,  entre  otras las siguientes: Skandia2(www.skandia.com),  BBVA (www.bbva.com),  Grupo  Telefónica (www.telefonica.es)  y Bankinter  (www.bankinter.com).

 

Los antecedentes mencionados demuestran que se han logrado avances importantes en el desarrollo de herramientas que ayuden a las empresas a gestionar sus activos intangibles. Sin  embargo,  no  existen instrumentos  armonizados  que  permitan  ladifusión de información sobre estos recursos de una manera homogénea que facilite el análisis posterior de dicha información por terceros. Es decir, que queda mucho camino  por  recorrer  dado que  no  existe,  todavía,  un  único  modo  de  medir  los intangibles sino un conjunto de iniciativas y casos prácticos de empresas que ya han puesto en marcha algún modelo en pos de identificar, medir, gestionar y difundir sus  recursos  intangibles.

 

 

6.  Necesidad  de  incrementar  la  información  complementaria  referida  a I+D

 

Un primer paso significativo para la mejora del sistema contable sería la revelación de información cuantitativa desagregada  sobre  los  costos  de  I+D,  tanto  si  son imputados directamente  a  resultados como  si  son activados.  En  general,  las decisiones  que  deben tomar  los  usuarios  están  íntimamente asociadas  con expectativas referidas a la capacidad de la empresa de generar flujos de fondos en el futuro. Por ejemplo, las decisiones de un potencial inversor minoritario se basarán en su apreciación del valor actual de los futuros ingresos que supone percibirá (los dividendos más la diferencia de cotización de las acciones entre el momento de la compra y el de la venta). Puede sostenerse que la información contenida en los estados  contables tradicionales  resulta  insuficiente  para satisfacer  estos requerimientos  de información:  se  refiere  casi exclusivamente  al  pasado, por  lo cual su valor predictivo es escaso y, además, omite la consideración de los recursos intangibles siendo éstos, en algunos casos, los elementos más relevantes para la generación de beneficios futuros.

 

Es indudable que un adecuado seguimiento de las inversiones en I+D resulta de gran importancia para inferir la previsible evolución de los resultados a mediano y largo  plazo.  Es por  ello  que  resulta  necesario incrementar  la  información complementaria con el objeto de brindar información orgánicamente ordenada que permita a los usuarios efectuar un seguimiento de las inversiones en I+D realizadas por  la  empresa, independientemente  de su  consideración  como  “activo”  o  como “gasto”.

 

Sabido es que las empresas generalmente no están dispuestas a informar a terceros sobre las actividades  de  I+D  que  tienen  en  curso  hasta  que  las  mismas  no  se transforman en nuevos productos, servicios, procesos o sistemas, a fin de no dar a conocer su estrategia o proyectos futuros. Por lo tanto, resulta razonable suponer que una empresa no estará dispuesta a comunicar información en la medida que esto implique una desventaja competitiva.

 

En  general,  la  posibilidad  de  que  una  determinada  información  pueda  crear desventajas competitivas se relaciona con el tipo de información a suministrar, su nivel  de detalle  y  la  oportunidad  de  su comunicación. Consecuentemente,  la información a revelar sobre las inversiones en I+D debe definirse de modo tal que agregue valor a los estados contables sin que ello implique afectar adversamente a la empresa. De ahí que el nivel de detalle de la información a suministrar dependerá de la etapa en que se encuentren los distintos proyectos: la información sobre los proyectos  en  curso  necesariamente  deberá ser  de  carácter  global  en  tanto  que podrá  brindarse  información  más  detallada respecto de  aquellos proyectos concluidos.

 

El  actual  contexto  de  los  negocios  hace  que  la  información  para  la  toma  dedecisiones se concentre fundamentalmente en obtener la mayor cantidad de datos posibles  que permitan  predecir resultados. En este  sentido, la  presentación de información sobre las inversiones en I+D contribuirá a aumentar el valor predictivo de  los estados contables, aportando a los  usuarios  elementos de  juicio que  los ayude  a  pronosticar correctamente las  consecuencias  futuras  de  las  decisiones de los administradores en materia de I+D. De este modo, los usuarios encontrarán respuesta,  entre  otros,  a los siguientes  interrogantes:

 

¿Cuál  ha  sido  la  inversión  total  en  proyectos  de  I+D  realizada  durante  el ejercicio?,  ¿qué  porcentaje  de  esta  inversión  se  destinó  a  investigación básica?, ¿qué  porcentaje  se  destinó  al  desarrollo  de  nuevos  productos  o servicios?

 

¿Se han incrementado las inversiones en I+D respecto de las realizadas en el ejercicio anterior?

 

¿A  cuánto  asciende  el  total  invertido  en  proyectos  que  culminaron exitosamente durante el ejercicio?, ¿y el total invertido en proyectos que la empresa ha decidido descontinuar?

 

¿Cuál  es  la  inversión  total  realizada  en  proyectos  que  continuarán  en  el ejercicio siguiente?

 

 

7.  Información  a  revelar:  una  propuesta

 

A fin de dar respuesta a los interrogantes antes planteados se propone incorporar información complementaria  sobre  la  evolución  de  las  inversiones  realizadas  en actividades de I+D que resulte confiable, relevante y comparable. Para incrementar la  utilidad de  su  difusión  externa,  deberá tratarse de información que se pueda auditar.

 

A tal efecto se cree conveniente partir de las siguientes definiciones:

 

Investigación: es la investigación original y planeada llevada a cabo con el propósito de obtener nuevos conocimientos científicos o técnicos o inteligencia.

 

Desarrollo: es la aplicación de los hallazgos de la investigación u otro conocimiento a un plan o diseño para la producción de materiales, aparatos, productos, procesos, sistemas  o servicios  nuevos  o sustancialmente  mejorados,  previamente  al  inicio de la producción o uso comercial3 

 

Proyecto de I+D: es el conjunto de actividades de I+D destinadas a la obtención de  un activo  intangible  identificable,  como  por  ejemplo  la  fórmula  de  un  nuevo medicamento.

 

Inversión en actividades de I+D: es la suma de los costos directos e indirectos incurridos en un proyecto de I+D. Incluye:

 

a)   los  materiales  consumidos  computados  a  sus  costos  originales;

 

b)   los servicios recibidos de terceros o del propio personal;

 

c)   la depreciación de los bienes utilizados para el desarrollo del proyecto;

 

d)   otros  costos  directamente  atribuibles  al  proyecto;  y


e)   otros de carácter  indirecto que puedan asignársele sobre bases razonables. Considerando las definiciones anteriores, deberán exponerse los montos invertidos en actividades de I+D, distinguiendo los correspondientes a la etapa de investigación y la de desarrollo al inicio del ejercicio, durante el ejercicio, y al cierre del ejercicio.

 

A su vez los montos invertidos en I+D deberán desagregarse según correspondan a actividades:

 

a) desarrolladas  en  proyectos  finalizados  exitosamente  durante  el  ejercicio, entendiendo por tales aquellos que han permitido la obtención de un activo intangible identificable;

 

b) desarrolladas  en  proyectos  que  continuarán  en  el  próximo  ejercicio, ya sea que se hayan iniciado en el ejercicio o en ejercicios anteriores, y

 

c) desarrolladas  en  proyectos  descontinuados  durante  el  ejercicio,  es  decir, aquellos  cuya  continuación  ha  sido  interrumpida  durante  el  ejercicio  por decisión del ente (por fracaso, venta, abandono u otros motivos).

 

En  el  Cuadro 1  se  presenta  un  modelo  sugerido  para  la  presentación  de  la información hasta aquí descripta.

 

Adicionalmente se deberá indicar, respecto de las inversiones en I+D del ejercicio informadas,  la  porción asignada  a  los  resultados  del  período  y  la  incluida  en  el Activo en el rubro Activos Intangibles del Estado de Situación Patrimonial.

 

Además, atendiendo al estado en que se encuentran los distintos proyectos, deberá informarse:

 

a) Respecto  de  las  inversiones  realizadas  en  proyectos  finalizados exitosamente  durante el  ejercicio:

 

i. Descripción de los activos intangibles obtenidos, indicando su naturaleza,la  existencia  o no  de  protección  legal,  y  toda  otra  información  que  se considere  de  interés.

 

ii. Mención del modo en que los activos intangibles obtenidos generarán beneficios económicos futuros, ya sea a través de su venta, uso interno u otras formas de explotación.

 

iii. Conciliación entre los montos totales invertidos informados en este anexo  y los montos incluidos  en el Estado de Situacion Patrimonial.

 

b) Respecto de las inversiones realizadas en proyectos que continúan en el próximo ejercicio:

 

i. Cantidad  de  proyectos  en  curso  al  cierre  del  ejercicio,  indicando  por separado los que se encuentran en la etapa de investigación de los que han alcanzado la etapa de desarrollo.

 

ii. El monto que se estima invertir en el próximo ejercicio.

 

c) Respecto  de  las  inversiones  realizadas  en  proyectos  descontinuados durante  el ejercicio:

 

i. Breve descripción de los proyectos descontinuados.

 

ii. Indicación  de  las  causas  de  su  descontinuación.

 

iii. En el caso de los proyectos descontinuados con motivo de su venta a terceros, mencion del monto recuperado

 

 

Cuadro  1

Modelo  para  la  presentación  de  información  complementaria  sobre  I+D

 

 

 

 

 

Proyectos

MONTO INVERTIDO

 

 

 

 

 

 



c+f


 Etapa de Ia investigación

 Etapa  de  Desarrollo

 

 

 

 

 

 a      

 

 

 

 

 

b   

 

 

 

 

 

c=a+b

 

 

 

 


d  

 

 

 

 


e

 

 

 

 

 

f=d+e

Finalizados  en  el ejercicio

 

 

 

 

 

 

 

 

En curso en este ejercicio

 

 

 

 

 

 

 

Descontinuados en elejercicio

 

 

 

 

 

 

 

 

Totales  ejercicio actual

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Totales ejercicio anterior

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8.  Conclusiones

 

Como síntesis de lo desarrollado precedentemente es posible concluir:

 

En la economía actual, los activos intangibles han adquirido gran importancia como elementos generadores  de valor  para  las  empresas.  Sin  embargo,  la  falta  de información completa y homogénea sobre estos recursos en los estados contables de las empresas impide que sus potencialidades se conozcan, en particular, gran parte  de  los costos  en  I+D  se  contabilizan  como  gastos  del  ejercicio  cuando efectivamente representan inversiones, generalmente debido a que existe un elevado grado de incertidumbre sobre el éxito de los esfuerzos realizados.

 

Las  normas  contables  comentadas  (IASB,  FASB,  FACPCE)  establecen  criterios para  el reconocimiento de  los  costos  de  I+D  que  presentan  limitaciones significativas en cuanto a la posibilidad de su activación, por lo que la información sobre estas inversiones se presenta en los estados contables en forma incompleta y dispersa.

 

En  los últimos tiempos se  han  desarrollado  nuevos  instrumentos  tendientes  a  la identificación, medición y gestión de los activos intangibles de las empresas. Algunos de ellos pretenden determinar una medición del valor global de estos bienes; otros, la mayoría, se basan en la medición a través de indicadores cualitativos, cuantitativos y financieros. Estos antecedentes demuestran que se han logrado avances importantes en el desarrollo de herramientas que ayuden a las empresas a gestionar sus activos intangibles. Sin embargo, no existen instrumentos armonizados que permitan la difusión  de información sobre  estos recursos de una manera homogénea que facilite el análisis posterior de dicha información por terceros.

 

Un primer paso significativo para la mejora del sistema contable sería la revelación de información cuantitativa desagregada sobre los costos de  I+D, tanto si son imputados directamente a resultados como si son activados. Se propone incorporar información complementaria sobre la evolución de las inversiones realizadas en actividades de I+D que resulte confiable, relevante y comparable. Para incrementar la utilidad de su difusión externa, deberá tratarse de información que se pueda auditar.

 

Esta mayor información contribuirá a aumentar el valor predictivo de la información contenida en los estados contables, aportando a los usuarios elementos de juicio que  los  ayuden  a pronosticar correctamente  las consecuencias  futuras  de  las decisiones de los administradores en materia de I+D, y puede constituir un buen punto de partida en pos de incrementar la información que actualmente comunican las  empresas sobre sus  recursos intangibles.

 


 

Referencias  bibliográficas

 

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Notas


*Este trabajo es resultado del Proyecto de Investigación Acreditado por la  Universidad Nacional de Rosario denominado Revelación de información sobre activos intangibles para evaluar el desempeño de las empresas y sus perspectivas futuras, dirigido por Diana Suardi.


**Docentes-Investigadoras. Integrantes del Instituto de Investigaciones Teóricas y Aplicadas de la Escuela de Contabilidad. Contacto: dsuardi@orquerayasoc.com.ar


1 Pueden presentarse dificultades con la asignación de algunos costos indirectos, como por ejemplo las actividades del personal propio que trabaja en varios proyectos de I+D y además en la producción de los bienes que comercializa la empresa.

2 La empresa sueca Skandia fue la primera en publicar un Informe de Capital Intelectual en el año 1995.

3 Las definiciones de “Investigación” y de “Desarrollo” fueron tomadas de la NIC 38. IASC (1998).Norma Internacional de Contabilidad 38. Activos intangibles (actualizada al 31 de marzo de 2004). Londres: IASC